domingo, 2 de agosto de 2009
ODA AL PAN DE ETERNIDAD
Soy el pan con esencias de inmortalidad
engendrado por voces de guías,
sabios alquimistas de lejanas tierras para bendecir y
dar plenitud a nuestra humanidad.
Soy el pan
estoy hecho de estrellas titilantes
de pasos de luna
paso de eclipse
pleas y baja mar
por fuentes divinas de nacimiento
manos con luminosos registros ancestrales
me abrazaron al renacer
me regalaron el néctar
me insuflaron aliento
es cierto soy un pan único, distinto y original
Soy un pan de hermandad
soy pan de alianza
soy de la tierra y el cielo
soy el pan que llama a la alegría
pan que reconcilia
pan que abre el horizonte
pan que danza y canta
en un nuevo despertar
siente la montaña
busca el sol y contempla el mar
Las fuerzas naturales que me han gestado son ingredientes mágicos y sugiero poner las propias intenciones...
Nuestras manos llevan huellas dactilares de nuestra maestría ...
el trigo es semilla de renacimiento potencia latente promesa de espigas, un misterio y desde la antigüedad se asocia con la vida, alimento para el cuerpo y el alma
es junto al vino y el aceite bendición ,alianza, elección...
la levadura nos hará crecer como soñamos y
este pan tiene tres noches - vida, muerte e inmortalidad
la miel y agua tiene poderes dulces de purificación y revelación
aquí tomamos un momento para fijar las intenciones desde nuestro corazón....
la canela nos dará fuerza para renacer
las uvas nos brindan crecimiento - expansión y memoria ancestral
jugo de frutas la energía del sol
vainilla hacen aparecer los poderes ocultos
Así también esencias de flores y árboles...
El romero y aceite fijan las intenciones ya purificadas por su esencia
poner todos estos acariciando, amasando y cantando al sagrado pan para sea la alquimia con la potencia de los cielos y la eternidad...
soy un sueño real
plasmado en circulo de amigos de la vida
Amasandera
Amla
engendrado por voces de guías,
sabios alquimistas de lejanas tierras para bendecir y
dar plenitud a nuestra humanidad.
Soy el pan
estoy hecho de estrellas titilantes
de pasos de luna
paso de eclipse
pleas y baja mar
por fuentes divinas de nacimiento
manos con luminosos registros ancestrales
me abrazaron al renacer
me regalaron el néctar
me insuflaron aliento
es cierto soy un pan único, distinto y original
Soy un pan de hermandad
soy pan de alianza
soy de la tierra y el cielo
soy el pan que llama a la alegría
pan que reconcilia
pan que abre el horizonte
pan que danza y canta
en un nuevo despertar
siente la montaña
busca el sol y contempla el mar
Las fuerzas naturales que me han gestado son ingredientes mágicos y sugiero poner las propias intenciones...
Nuestras manos llevan huellas dactilares de nuestra maestría ...
el trigo es semilla de renacimiento potencia latente promesa de espigas, un misterio y desde la antigüedad se asocia con la vida, alimento para el cuerpo y el alma
es junto al vino y el aceite bendición ,alianza, elección...
la levadura nos hará crecer como soñamos y
este pan tiene tres noches - vida, muerte e inmortalidad
la miel y agua tiene poderes dulces de purificación y revelación
aquí tomamos un momento para fijar las intenciones desde nuestro corazón....
la canela nos dará fuerza para renacer
las uvas nos brindan crecimiento - expansión y memoria ancestral
jugo de frutas la energía del sol
vainilla hacen aparecer los poderes ocultos
Así también esencias de flores y árboles...
El romero y aceite fijan las intenciones ya purificadas por su esencia
poner todos estos acariciando, amasando y cantando al sagrado pan para sea la alquimia con la potencia de los cielos y la eternidad...
soy un sueño real
plasmado en circulo de amigos de la vida
Amasandera
Amla
jueves, 16 de julio de 2009
Rima IV
No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la humanidad siempre avanzando,
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!
Gustavo Adolfo Bécker
de asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la humanidad siempre avanzando,
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!
Gustavo Adolfo Bécker
sábado, 4 de julio de 2009
TODAS ÍBAMOS A SER REINAS
Todas íbamos a ser reinas,
de cuatro reinos sobre el mar:
Rosalía con Efigenia
y Lucila con Soledad.
En el valle de Elqui, ceñido
de cien montañas o de más,
que como ofrendas o tributos
arden en rojo y azafrán.
Lo decíamos embriagadas,
y lo tuvimos por verdad,
que seríamos todas reinas
y llegaríamos al mar.
Con las trenzas de los siete años,
y batas claras de percal,
persiguiendo tordos huidos
en la sombra del higueral.
De los cuatro reinos, decíamos,
indudables como el Korán,
que por grandes y por cabales
alcanzarían hasta el mar.
Cuatro esposos desposarían,
por el tiempo de desposar,
y eran reyes y cantadores
como David, rey de Judá.
Y de ser grandes nuestros reinos,
ellos tendrían, sin faltar,
mares verdes, mares de algas,
y el ave loca del faisán.
Y de tener todos los frutos,
árbol de leche, árbol del pan,
el guayacán no cortaríamos
ni morderíamos metal.
Todas íbamos a ser reinas,
y de verídico reinar;
pero ninguna ha sido reina
ni en Arauco ni en Copán...
Rosalía besó marino
ya desposado con el mar,
y al besador, en las Guaitecas,
se lo comió la tempestad.
Soledad crió siete hermanos
y su sangre dejó en su pan,
y sus ojos quedaron negros
de no haber visto nunca el mar.
En las viñas de Montegrande,
con su puro seno candeal,
mece los hijos de otras reinas
y los suyos nunca-jamás.
Efigenia cruzó extranjero
en las rutas, y sin hablar,
le siguió, sin saberle nombre,
porque el hombre parece el mar.
Y Lucila, que hablaba a río,
a montaña y cañaveral,
en las lunas de la locura
recibió reino de verdad.
En las nubes contó diez hijos
y en los salares su reinar,
en los ríos ha visto esposos
y su manto en la tempestad.
Pero en el valle de Elqui, donde
son cien montañas o son más,
cantan las otras que vinieron
y las que vienen cantarán:
-"En la tierra seremos reinas,
y de verídico reinar,
y siendo grandes nuestros reinos,
llegaremos todas al mar."
Gabriela Mistral
de cuatro reinos sobre el mar:
Rosalía con Efigenia
y Lucila con Soledad.
En el valle de Elqui, ceñido
de cien montañas o de más,
que como ofrendas o tributos
arden en rojo y azafrán.
Lo decíamos embriagadas,
y lo tuvimos por verdad,
que seríamos todas reinas
y llegaríamos al mar.
Con las trenzas de los siete años,
y batas claras de percal,
persiguiendo tordos huidos
en la sombra del higueral.
De los cuatro reinos, decíamos,
indudables como el Korán,
que por grandes y por cabales
alcanzarían hasta el mar.
Cuatro esposos desposarían,
por el tiempo de desposar,
y eran reyes y cantadores
como David, rey de Judá.
Y de ser grandes nuestros reinos,
ellos tendrían, sin faltar,
mares verdes, mares de algas,
y el ave loca del faisán.
Y de tener todos los frutos,
árbol de leche, árbol del pan,
el guayacán no cortaríamos
ni morderíamos metal.
Todas íbamos a ser reinas,
y de verídico reinar;
pero ninguna ha sido reina
ni en Arauco ni en Copán...
Rosalía besó marino
ya desposado con el mar,
y al besador, en las Guaitecas,
se lo comió la tempestad.
Soledad crió siete hermanos
y su sangre dejó en su pan,
y sus ojos quedaron negros
de no haber visto nunca el mar.
En las viñas de Montegrande,
con su puro seno candeal,
mece los hijos de otras reinas
y los suyos nunca-jamás.
Efigenia cruzó extranjero
en las rutas, y sin hablar,
le siguió, sin saberle nombre,
porque el hombre parece el mar.
Y Lucila, que hablaba a río,
a montaña y cañaveral,
en las lunas de la locura
recibió reino de verdad.
En las nubes contó diez hijos
y en los salares su reinar,
en los ríos ha visto esposos
y su manto en la tempestad.
Pero en el valle de Elqui, donde
son cien montañas o son más,
cantan las otras que vinieron
y las que vienen cantarán:
-"En la tierra seremos reinas,
y de verídico reinar,
y siendo grandes nuestros reinos,
llegaremos todas al mar."
Gabriela Mistral
sábado, 27 de junio de 2009
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